Opinión
Según
Gerardo
Gutiérrez, la opinión más común entre psicólogos y educadores sobre el
significado de las hadas y brujas que aparecen en los cuentos populares, es que
ambas son una representación de la madre.
Esta
madre se representa de diferentes maneras, en muchos cuentos la madre muere al
principio del relato y es sustituida por una madrastra, se contrapone aquí el
papel bondadoso de la madre al malvado de la madrastra.
Sin
embargo más que fijarse en la estructura del cuento para buscar representaciones,
según Gerardo Gutiérrez sería mejor ponerse en el lugar del niño, el niño en su
fantasía, puede construir otra representación diferente, pone como ejemplo el
relato del Génesis y el Paraíso, un niño podría pensar que la madre (mujer) es
un aditamento del padre, al ser hecha a partir de su costilla, pero otro podría
ver a la madre (mujer) como un ser seductor y dañino para el padre que le hace
pecar.
Propp,
lingüista ruso investigador de cuentos populares, afirma que en el cuento
aparecen tres formas distintas de maga: la maga-donante, que ayuda al héroe y
le regala objetos mágicos, la maga raptora que habitualmente rapta a los niños
y se los quiere comer y la maga guerrera. Según Propp el contenido de los
cuentos tiene que ver con el rito de iniciación, es decir el viaje del
protagonista al reino de la muerte, entendiendo la muerte como la desaparición
del niño para el renacer del adulto, el hombre nuevo.
Para
este viaje iniciático, el renacer, la maga raptora ayudada por la maga donante
tienen un papel muy importante. La palabra hada viene del latín fatum que significa destino, por lo que
su cercanía con el héroe habla de la permanente compañía del destino junto a
nosotros.
Freud
también cuando analiza a la joven bella y silenciosa objeto de amor del
protagonista en muchos cuentos, la compara con el destino, concretamente con
las Parcas, que representan el nacimiento, el vivir y la muerte, o dicho de
otra forma la paridora (madre), la compañera (temida y deseada) y la
corrompedora (muerte).
Concluye
diciendo que el hada y la bruja, la maga donante y la maga raptora, son
representaciones de la madre que nos da la vida y nos recibe en la muerte.
Teresa
Durán comienza haciendo una
diferencia entre “ser o hacerse”, esta diferencia es importante en lo que a las
hadas y brujas respecta, porque las hadas son, existen como tales, sin embargo
las brujas se hace a si mismas, llegan a ser brujas tras un aprendizaje.
Además
es raro que se critique a un hada, mientras que a una bruja casi siempre se la
critica.
Menciona
a Greimas según el cual los protagonistas de los relatos se pueden dividir en:
los que son, los que saben y los que hacen, en el cuento lo más importante es
el proceso que lleva a “llegar a ser” por parte del héroe del relato. Las hadas
y las brujas, no son casi nunca heroínas, solo son coadyuvantes, es decir
contribuyen a que el protagonista llegue a ser un héroe o heroína, a que se
transforme y llegue a ser bello, valiente, audaz, rey…
En
el cuento maravilloso el mito de feminidad se desarrolla en tres roles fundamentales
que encarna la actuante: princesa, madre y madrastra. También hay otros roles
ontológicos que simbolizan la vida (el hada), en lo que tiene de bueno, bello y
verdadero y la muerte (la bruja) en lo maligno.
En cuanto al papel de la mujer, la princesa corresponde y simboliza lo puro, bello e inalcanzable de la adolescencia. La reina es la madre paridora, cuyo papel es efímero, breve pero irreprochable. La madrastra, incapaz de amar y ser amada, resulta un testimonio del dolor y la impotencia de luchar contra el paso del tiempo.
El
hada está mucho más cerca de la princesa y la bruja más próxima a la madrastra.
Las hadas presiden el origen de la vida, son madrinas y coadyuvan en los
primeros pasos iniciativos. Las brujas, por el contrario, están en la realidad
de la muerte, castigan, castran, matan. No dejan de ser “cara y cruz” de la
misma mujer.
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